miércoles, 8 de abril de 2015

Hoy por ti

Hoy te escribo a ti,  si a ti,  a esa persona que ahora mismo esta sufriendo, a esa persona que ve como única salida cortarse o hacer tonterías para evadirse del sufrimiento por el que atraviesa 
Hoy estoy aquí para escribirte a ti y decirte que ninguna de esas soluciones son las correctas,  cuanto más daño te haces mas sufren los de tu alrededor
la gente que te quiere sufre con cada corte tuyo,  cada frase que pronuncias deseando acabar con todo
Tu tienes en tu mano el poder de ser feliz,  convirtiendo todo lo que te hace daño en fortaleza porque sabes que por mucho que no quieras tienes a personas a tu lado que velan por ti y quieren verte feliz
¿Acaso no se merecen que las devuelvas un poquito de lo que te dan? ¿No se merecen que seas fuerte? tu sabes perfectamente que tienes el poder de hacer felices a los de tu alrededor cuidándote,  dejándote de hacer daño y sobre todo confiando en ellos y contándoles todo lo que te duele porque a veces un buen abrazo puede pegar todos los cachitos rotos en los que nos convertimos.
por eso el dolor es inevitable y claro que la vida te va a doler porque sino no no es vida,  porque para aprender hay que hacerse daño y equivocarse y para hacerse fuerte hay que sufrir pero el sufrimiento es opcional y eso es lo que tu puedes aprender, eres fuerte y puedes con todo y si necesitas ayuda pídela,  tienes a mucha gente que esta deseando que te dejes ayudar,  tienes a mucha gente que de una vez por todas quiere verte feliz, sin cortes,  sin pensamientos malos,  solo tu y tu sonrisa contra el mundo,  sorteando obstáculos, haciéndote cada día más fuerte y mas valiente
no estas aquí para ser perfecto sino para vivir y eso es lo que tienes que recordarte todos los días 
SONRIE aun te queda mucho que vivir. 

martes, 20 de enero de 2015

Verdades a medias

No necesitaba mirar sus ojos para saber lo que su corazón escondía,  no necesitaba naufragar por su mar de recuerdos buscando una explicación que me hiciera comprender porque se marchó sin decir nada,  no necesitaba conocer ni razones,  ni explicaciones ni mucho menos causas lógicas, necesitaba olvidar,  olvidar el dolor que me había causado ese corazón dispuesto a amar con condiciones,  con verdades a medias,  con frialdad
Olvidar esa sonrisa que parecía angelical escondiendo el mismísimo infierno
Olvidar los te quiero fingidos  dignos de un actor supremo.
Necesitaba olvidar,  sin razones,  sin por qué, simplemente olvidar y no recordar